viernes, 31 de julio de 2009

Fernando Savater: el pensar, el dudar, la Internet y la filosofía

La diferencia fundamental que hay entre el sabio oriental y un filósofo occidental es que el sabio se las arregla solo, se va un monte, medita, sufre transformaciones íntimas en soledad, y a veces, ve a su discípulo como un estorbo. En cambio el filósofo no vende conocimientos, juega con ellos, cuestiona de alguna manera el creer de los otros y crea una inquietud con respecto a lo que otros quieren saber. Uno filosofa no para salir de la duda sino para entrar en duda.
La filosofía no busca tomar todo en forma aforística, sino busca una conexión. La filosofía siempre trata de buscar una plena visión del todo como conjunto, trata de crear un marco en el que ir metiendo las cosas que salen, o sea el problema hoy no es que uno no sepa cosas, es que nos llega una cantidad desmesurada de información, por ejemplo: por Internet. Pero esa enorme masa de información a veces es cierta, a veces fundada, a veces falsa, a veces irrelevante, a veces maliciosa, a veces infundada. El problema ya no es recibir información, hoy todo el mundo tiene más información de la que pueda manejar, en problema es orientarse de manera que la información tenga un grado de utilidad, y no ahogue a la persona. Entonces la filosofía crea un marco dentro del cual se diferencia lo relevante de lo irrelevante y de alguna manera sirva de muralla contra lo absurdo, contra lo engañoso. El tamiz ó criterio sobre el cual se pasan las cosas para saber con que nos quedamos y con que no.

Fernando Savater.