jueves, 22 de mayo de 2014

Richard Stallman responde sobre el uso de software privativo para una de sus videoconferencias

El día 15 de Mayo de 2014 Richard Stallman participo de una videoconferencia desde China para el Ministerio de Defensa Argentino en el marco de un evento de ciberseguridad. Su exposición fue sobre Software Libre. Dicha videoconferencia se realizo utilizando Skype el cual software privativo. Por esto, surgieron criticas, principalmente de un funcionario estatal llamado Eduardo Thill el cual ha colaborado en años anteriores para que el estado argentino implementara software privativo de la empresa Microsoft.  Ante las criticas del funcionario consultamos a Richard Stallman para que nos comentara al respecto:

Hice una videoconferencia sobre el software libre para el Estado argentino, en la que usó Skype para la comunicación de mi conferencia entre dos computadoras suyas.
Me informaron poco antes, cuando ya no había tiempo para armar otro sistema.

Evidentemente me hizo sentir mal. Tuve que consultar mi conciencia para decidir dónde poner la línea, dentro de una área gris.

Rehuso tener Skype en mi computadora porque es software privativo.
Rehuso usar Skype desde la computadora de otro para hacer una llamada, porque le exigiría al interlocutor que también use Skype. Este caso fue diferente: hablaba con un sistema informática del Estado argentino que presentaría mi discurso en otro lugar. ¿Estaba obligado de exigir que Skype no se usara dentro de ese sistema, entonces no hacer la conferencia?

Concluí que no tengo que preocuparme de qué programas usaba el Estado argentino en sus computadoras para presentar mi discurso. Imponer tales condiciones sería ir demasiado lejos. Le aconsejo al Estado argentino que cese de usar software privativo, pero no puedo exigírselo.

Entonces acepté que el Estado argentino usara Skype entre sus computadoras para trasmitir internamente mi discurso.

Después de mi conferencia, un oficial argentino, que no apoya ni la libertad informática de los argentinos ni la soberanía informática del Estado argentino, me criticó por aceptar que el Estado argentino usara Skype. Me llamó hipócrita por no ser totalmente rígido.

Si yo me hubiera negado al último momento de hacer la conferencia, él mismo me llamaría un extremista loco, incapaz de hacer ni el menor compromiso por mi causa. Haga yo lo que haga, él siempre puede fabricar excusas para criticarlo.